5 de enero de 2011

Humo

Año nuevo, vida nueva. Si hace diez años andabamos a vueltas con el con que si el mundo se acababa o no, que si el cambio de siglo era en el 2000 o el 2001, que si con el nuevo digito las maquinas se iban a volver locas, que si ya veras cuando llegue el euro, que los líos que se van a montar los viejecitos para comprar, que si no hay derecho no lo hay no lo hay... Ahora, diez años después, habremos cambiado y avanzado en muchas cosas, no digo que no (sabemos manejar el mp4 y el iphone, mandar emails y hablar por skype), pero sin embargo, mantenemos intacta, igualita que el primer día, nuestra capacidad de debatir, polemizar y, como no, de echarnos las manos a la cabeza. Lo que nos gusta un apocalipsis oiga. Y si entonces nos preocupaba como se iba a despertar nuestra lavadora el día de año nuevo, este año España entera anda como mosqueada por otra cuestión de interés público nacional: la nueva ley antitabaco, es decir, que a partir de ahora, fijese usted, no se puede fumar en los bares.

Como digo, a polemizar y sacar los colores no nos gana nadie. Así que con esto (quitar los ceniceros de los bares, coartar la libertad intrinseca al fumador, donde va a parar), no nos ibamos a quedar atrás. Dos días escasos llevamos, y ya se escuchan voces para todos los gustos, unas mas altas que otras, eso sí. Porque una de las claves de las polémicas es conseguir que tu voz suene más fuerte que todas las demás, preguntale a María Patiño. Señores, el debate, la furia y la indignación, ya están en la calle. Los hay con muchísima razón, como los hosteleros que se quejan de que la ley llega tarde, que ya podían haber avisado hace unos años y se hubieran ahorrado el dineral que tuvieron que invertir en la reforma de su local, y que ahora se tienen que comer con patatas. También están los rebeldes sin causa, que dicen que de ley nanay, que en su bar se va a seguir fumando porque sí, y que si no les gusta, que vaya la Pajín y les diga algo, que ellos mismitos le echan el humo de su cigarro en toda la cara. Posiblemente a este grupo pertenezcan esos individuos que hoy ocupaban los informativos por agredir a quien les informaba amablemente de que donde estaban (un bar, la puerta de un hospital) no se podía fumar. Luego están los extremistas, que comparan la nueva normativa con el holocausto nazi (por aquello de la persecución), o los que se echan las manos a la cabeza pensando en los nuevos fenómenos que esto puede originar: por ejemplo, si no les dejan fumar en la discoteca, los jovenes se reunirán en la puerta para fumar y, oh rayos truenos y centellas... nacerá el cigarrón!!! Y por último están las voces políticas, las del Gobierno que apuntan a la cantidad de gente que va a poder dejar por fin el maldito vicio mortal, y que animan a denunciar a tu compañero de mesa si lo ves echándose un piti en el bar de al lado de la oficina; y las de la oposición, a las que por supuesto todo esto les parece una soberana tontería, y que hablan de una cortina de humo (valga la redundancia) para que la gente se fije en lo que deja de entrar en sus pulmones, y no en su bolsillo.

En fin, voces y opiniones para todos los gustos, que cada uno coja la que quiera y la incorpore como suya. En lo que a mí respecta, sí me gustaría hacer una pequeña observación: es cierto que la nueva ley tiene, no sólo un mucho de despropósito (comparto la indignación y el sentimiento de estafa de los hosteleros, y la sensación de caza de brujas y criminalización de los fumadores), sino también varios puntos que pueden caer en lo absurdo (por ejemplo: no se puede fumar en la puerta de un colegio porque hay niños, tampoco en los parques. Bien, ¿qué pasa entonces si estás fumando en la puerta de un museo - dónde si se puede - y de repente llega una excursión escolar?), pero también tiene algo muy bueno. Porque de entre todas estas voces, también deberíamos escuchar a las de aquel grupo de personas que llevamos fumando toda la vida sin haber dado nunca una calada a un cigarro; que no podemos dejarlo aunque queramos, porque nunca decidimos empezar; que si nos quejamos porque nos molesta el humo, nos llaman intolerantes. A esas voces me sumo desde ahora mismo, porque oye, estareis conmigo en que el poder estar en un sitio sin tragar el humo del de al lado, y llegar a casa sin que la ropa huela a tabaco, también tiene su puntito.

Y por cierto, ¡feliz año nuevo!

5 de noviembre de 2010

El caracol en casa

Hace casi 7 años fue el primero, eramos cinco, cuatro, ocho... según el día. Fue el primero, digo, y estaba casi todo por aprender, desde las habilidades para manejar el fuego de la cocina hasta el arte de compartir un sofá.

Luego fuimos cuatro, alternantes, pero siempre cuatro. Vivíamos en el fin del mundo (ahora es casi el centro de la ciudad), y será porque estuve más tiempo, fue el primero que empecé a sentir como mi casa. Hice grandes amigos además, con algunos todavía mantengo el contacto. Y, eso sí, tuve que forzarme a perder el miedo a las alturas, estabamos en un noveno. Y el miedo a la enfermedad mental, hay quien lo duda, pero oficialmente concluimos que nuestra casera estaba loca.

Después vino el cambio de ciudad, y fuimos dos, uno y medio... hasta que al final uno y uno, que de vez en cuando coincidían en el pasillo. Empezó bien pero se empezó a hacer cuesta arriba. Un día me cansé de subir, y decidí ser solo uno.

Y llegué al cuarto, que en realidad era un segundo, todo un año sin ascensor. Empezaba la vida en solitario, en una casa igual demasiado grande, pero a la que tres años después terminé cogiéndole cariño. Esa si fue mi primera casa. Por cierto, en tres años crucé palabras con los vecinos igual en no más de cuatro ocasiones, no podía evitar dejar de sentirme un extraño en el edificio, y mira que le ponía empeño, conste.

Estando en el cuarto llegó también el quinto, algo temporal, poco más de dos meses, y compartiendo de nuevo. Eso sí, en una de las mejores ciudades en las que he tenido oportunidad de vivir. Además, compartía con dos chicas, toda una experiencia para lo bueno, y para lo malo. Cuando me fui, no entendía quien fundó el mito de que "los pisos de niñas son más tranquilos".

Después otro cambio de ciudad, y el sexto. Seminuevo, amplio y todo exterior. Ático. Duré cinco meses, usé la terraza dos veces, pero los vecinos, sin ellos saberlo, me conquistaban cada vez que me daban los buenos días en el ascensor. Que le vamos a hacer, melancólico que es uno. Los dueños se separaron y tuve que dejarlo, me sentí como los hijos de los padres divorciados, pagando el pato sin tener culpa de nada.

Y ahora el septimo. Este es más pequeñito pero también más acogedor. Llevo una semana y de momento los vecinos tienen costumbre de saludar. Es un tercero y no tiene terraza, pero oye, menos que limpiar. Y el casero me recuerda a veces a la loca del fin del mundo, aunque parece una persona sensata en el fondo. Sea como sea, de momento me quedo aquí, en principio por un año, espero que al final por algo más. Y que el octavo tarde en llegar, porque mira que cansa estar toda la vida haciendo la maleta.

6 de septiembre de 2010

Que viene el lobo!

A estas alturas del cuento, me parece que a ETA con las treguas le está pasando lo mismo que al pastorcillo mentiroso.

Con una diferencia:

Cuando el pastorcillo se queda sin ovejas te da lastima, y te entran ganas de acercarte a su cabaña, echarle el brazo por encima del hombro, y decirle "Mira hombre lo que te ha pasado, ya sabes que, para que no te vuelva a ocurrir, no debes contar más mentiras". Y, si te lo puedes permitir, le regalas una oveja de las tuyas para que vuelva a empezar.

Pero con estos es distinto. Aquí, lo único que queremos es que aparezca el lobo, y termine con el cuento para siempre.

13 de julio de 2010

Rojo esperanza (el primer artículo futbolero de mi vida)

Hablemos de fútbol mejor,
que Iniesta se merece el oro de balón,
que si no se lo dan me corto una mano, o mejor, me corto las dos
¡Por Dios!

Espíritu santo.
(Delafé y las flores azules.)

Antes de empezar a escribir, vaya por delante que siempre me he considerado (y me considero) antifutbol en el sentido más amplio de la expresión, si es que la expresión existe. En primer lugar, porque nunca he sabido (ni se) lo que es un fuera de juego, ni qué diferencia al arbitro de los jueces de linea, ni por qué un gol a veces no es gol. Y, en segundo lugar, antifutbol en cuanto a que, según lo veo yo, el FUTBOL me parece más un negocio movido por empresarios que un deporte movido por deportistas. Y hablo, conste, del FUTBOL, así con mayusculas, el que llena los grandes estadios y copa los prime time de las televisiones (el mismo por el que un día vas a ver tu programa favorito y dices "uy no, que hoy hay futbol"). Porque luego está el futbol, el de toda la vida, el de los equipos de primera que no pueden permitirse fichar a ningún galáctico (y ni falta que les hace), y los equipos de segunda, tercera, cuarta y quinta, que se dejan las rodillas en cada partido y luego se van a currar de lo suyo. Que me perdonen los entendidos pero, desde mi punto de vista totalmente profano en estas lides, este otro fútbol si que merece todo mi respeto y admiración. Yo también di saltos de alegría cuando el Alcorcón goleó de manera tan indecente al REAL MADRID que, que quereis que os diga, ahora mismo creo (y se que me crucificarán por ello, pero me da igual) que es la mayor agencia de modelos del país.

Pero bueno, a lo que iba. A pesar de todo esto, debo admitir que, después de pasar el domingo dos horas con el corazón en un puño para terminar entre los brazos de dos señores eufóricos a los que no conocía de nada; de ver la fuente del pueblo como si fuera la piscina municipal, y toda las calles aledañas hasta arriba de caras rojas y banderas españolas, con gente de todas las edades gritando eso de campeones campeones, oe oe oe; después de que ayer por televisión nos retransmitieran la vuelta de la selección a su casa, con un recibimiento que ya lo hubiera querido para él el Cid Campeador... En fin, después de todo este torrente de emociones y sentimientos más o menos patrióticos, he pensado que oye, que esto del fútbol no está tan mal, y que, sin duda alguna, con la que nos está cayendo encima, España llevaba tiempo mereciéndose que le pasara algo así.

Así que nada, aunque cuando empiece la Liga volveré a negarme a ver un partido (salvo si gana el Barça, lo siento por los blanquitos), de momento no me queda otra que decir aquello de campeones campeones oe oe oe... Y que dure muchos años.

30 de junio de 2010

Cosas por las que (sí) merece la pena esperar

Para ver algo así sí ha valido la pena esperar 10 años, más de media vida para muchos de sus seguidores.

Esto sí promete ser un final, y no el de Perdidos. Por lo menos, sabemos que aquí no terminan todos en misa.


19 de junio de 2010

Nada más que silencio

Se ha ido para siempre Jose Saramago.

Por una vez, la escalera guarda silencio.

Descanse en paz.

1 de junio de 2010

Federico García

Hoy ha venido al Centro una tal Yerma, que por lo visto va a empezar un tratamiento de fertilidad y le han pedido que la valoremos nosotros primero.

Hace unos días apareció por allí Doña Rosita la Soltera, que la pobre no encuentra novio y está al borde de la depresión.

Y por si fuera poco, la semana que viene empezamos una terapia familiar con las hijas de Bernarda Alba, dicen que no pueden más, que necesitan salir de casa, pero que su madre las tiene encerradas bajo llave. De hecho, fue Pepe el Romano quien vino a pedir la cita.

Aunque antes hay que terminar con los hijos de Mariana Pineda, que desde que mataron a su madre no levantan cabeza, y este trimestre no han aprobado ni el recreo.

Sinceramente, cuando me dijeron que venía a trabajar a Lorca, me esperaba otra cosa.

19 de marzo de 2010

Alicia, 1903

Ansiositos andamos más de uno, y más de dos, por asistir al estreno de la nueva versión que el amigo Tim Burton ha rodado de "Alicia en el País de las Maravillas", más grande, más moderna, y más en 3D que nunca.

Sin embargo, mucho antes de que Burton y Mia Wasikoswska (una de las pacientes de la primera temporada de In Treatment) se pusieran a perseguir al conejo blanco, e incluso algunos años antes de la primera versión animada de Disney, unos señores llamados Percy Stow y Cecil Hepworth rodaron esta primera y artesanal versión, recuperada y restaurada por la BFI National Archive de Inglaterra.

Posiblemente la versión tridimensional que se nos avecine recaude muchisimo mas dinero, consiga que se hable mucho más de ella, y venda más camisetas. Pero oye, los orígenes son siempre los orígenes, y yo creo que esta pequeña obra también merece ser vista y valorada como lo que es. A ver si ahora va a ser verdad que James Cameron ha reinventado el cine, vamos hombre.

31 de enero de 2010

Sex In

Una cena con velitas a la luz de la luna
Te quiero mucho, como la trucha al trucho, y si me dejas amor mío yo te juro que me muero
Un fin de semana en el campo con sus padres
La pedida de mano con una preciosa puesta de sol al fondo
Un ramo de rosas y bombones en San Valentín

Y, en medio de todo esto, tu y yo follando como animales en el suelo de la cocina.

(*)

4 de enero de 2010

Los padres no existen

Sólo trabajan una noche al año...
Recorren, en una sola noche, las casas de todos los niños de España...
Llegan en camello desde muy lejos siguiendo una estrella...
Se beben todo el coñac que les dejan, y no tienen que pasar controles de alcoholemia...
Siempre saben lo que has pedido...
El resto del año, tienen pajes infiltrado que vigilan que te portes bien...

Increible, verdad?? Por fin, aquí, toda la verdad sobre la leyenda de los Reyes Magos.

Felices reyes!!!

26 de diciembre de 2009

Un cuento de Navidad

Estimados (y persistentes) lectores:

Como todos los años, otra vez hemos pasado la Nochebuena y el día de Navidad, espero que de la mejor forma posible, y en compañía de vuestros seres más queridos, etc etc.

Y como imagino que, después de estos dos días de tanta comida y movimiento en general, hoy habreis empezado a volver a vuestra vida normal, aprovecho para, en primer lugar, desearos unas felices fiestas y una más que buena entrada en el 2010; y, en segundo lugar, dejaros este articulillo de la web de Lo Que Yo Te Diga, en el que se cuenta una curiosa historia sobre los árboles de Navidad, y algunas cosillas más. Aviso, el vídeo, sin ser niguna obra maestra, tiene un regustillo nostálgico que mola.
Asi que nada más, que espero que os guste, y lo dicho, que los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras os traigan todo lo mejor. Y si no os lo dan, esperad a que se duerman y se lo quitais vosotros, que os lo habeis ganado.

18 de diciembre de 2009

El regalo de Laura

La verdad que no se quién es Laura,

no tengo ni puñetera idea de cuales son sus gustos y aficiones,

si es mas de playa o de montaña,

si le gustan mas los espaguetis con tomate o con nata,

si es de los Rolling o de los Beatles,

si ve las películas dobladas o con subtitulos,

si tiende los pantalones por la cintura o por la parte de abajo de las piernas...

Tampoco se quienes son sus amigos.


Ahora, una cosa sí que se seguro: que si a Laura no le ha gustado lo que le han hecho estos muchachos que parecen conocerla algo más que yo... se puede ir planteando su existencia en este planeta.

Y, a los artífices de la cosa, desde este humilde blog... Enhorabuena. Que sepais que, desde hoy, una flor que baila ocupa un hueco en mi corazoncito.

10 de diciembre de 2009

Algo tan grande que no se puede explicar con palabras.

Yo que nunca he creído en experiencias místicas, religiosas, espirituales, extrasensoriales, alucinógenas, ni nada por el estilo.

Yo que siempre he defendido el más radical de los ateismos, Dios mediante.

Yo acabo de estar en el que posiblemente sea mi último concierto de Sabina, que ha prometido que después de esta gira deja los escenarios.

Y a lo mejor por no creer en nada de eso, ahora mismo no tengo palabras para describirlo.

Ha sido grande, muy grande, enormemente grande.

Tan grande, que cualquier palabra se le queda pequeña.

25 de noviembre de 2009

Lo que pasa cuando se juntan dos genios

Piensa en Queen: Freddy Mercury, Bryan May... rock and roll... Bohemian Rhapsody...

Piensa en los teleñecos: Gustavo, Gonzo, la cerdita Peggy... y una interminable lista de personajes.

Ahora, por favor, deja de pensar.

18 de noviembre de 2009

La falta de remordimientos

Hace algunos años, cuando la segunda legislatura del Gobierno del PP se encontraba en todo su esplendor, el Ejército español sufrió la pérdida de un grupo de militares en lo que ha sido uno de los capítulos mas bochornosos y trágicos de nuestra historia reciente: el accidente del Yak - 42. En aquel momento, todas las críticas se dirigieron hacia el Ministerio de Defensa, representado por Federico Mandagüevos Trillo. Se le pidieron explicaciones por las pésimas condiciones en las que se encontraba el avión, el estado de la tripulación... en definitiva, se le pedía que argumentara cómo el Estado había permitido que se pusiera en juego la vida de sus militares en semejante aparato.
Luego llegaron los problemas con las autopsias y las repatriaciones. Cuerpos sin identificar. Ataudes con restos de varias personas. Familiares enterrando a desconocidos. Incluso los propios forenses de la región denunciaron las múltiples irregularidades que se habían producido con tal de terminar cuanto antes, hacerles un homenaje bonito, y que todo se olvidara pronto.

Hasta hoy, el PP se ha dedicado a echar balones fuera y las culpas a otros. Todavía no se ha escuchado el más mínimo atisbo de disculpa y asunción de responsabilidades por parte del Sr. Trillo.

Ayer, tras 47 días de secuestro en altamar, liberaron por fín al atunero Alakrana.

Al principio, en lo que parecía un espejismo o una ilusión óptica, todos los partidos políticos (o los DOS partidos políticos), se felicitaban mutuamente, en un ejemplo de cohesión, colaboración, y, en resumen, de aquel "todos a una" que los españoles llevamos tantísimo tiempo esperando para resolver problemas como la crisis o el terrorismo, por poner un ejemplo.

Hoy, cumplido el tiempo de cortesía, el PP nos ha devuelto a la realidad, y ha empezado a pedir explicaciones sobre lo que, según dicen ellos, ha sido una "mala gestión" de la situación.

Y entonces yo me planteo: Independientemente de que tengan razón y el secuestro se hubiera podido resolver de otra manera... ¿No sería necesaria una pequeña dosis de humildad por su parte, y que se aplicaran aquello de "la paja en el ojo ajeno" antes de empezar a lanzar acusaciones a diestro y siniestro? ¿No sería conveniente que realizaran un breve ejercicio de memoria histórica y autocrítica (sí, señores populares, eso existe)? ¿No sería fundamental, en resumen, mostrar simplemente un mínimo de remordimientos y reconocer, aunque sea flojito para que no se entere mucha gente, los errores cometidos en el pasado?

Personalmente, yo creo que sí.

14 de noviembre de 2009

Castigo de Dios

Te saldrán granos
Te vas a quedar ciego
No te va a crecer
Se te va a caer a pedazos
Dios se pone triste cuando te ve hacerlo
Cada vez que lo haces, muere un gatito

...

Por eso, cosas como estas, provocan reacciones como estas.

Y el que esté libre de pecado...

8 de noviembre de 2009

Matar de amor

Amor y violencia. Querer. Amar. Desear. Agredir. Matar. Posiblemente no existan términos más opuestos que estos. Sin embargo, también puede ocurrir que la violencia sea una consecuencia necesaria de ese amor. La violencia como muestra del más profundo y sincero amor. El amor como causa y justificación de cualquier acto violento. Y de esto, entre otras muchas cosas, habla Déjame Entrar, la obra del sueco John Ajvide Lindqvist, adaptada al cine recientemente por Tomas Alfredson en un ejercicio que demuestra que, cuando quieren, cine y literatura pueden unirse para llegar a los más profundo del alma.

En ella, Ajvide cuenta la historia de Oskar y Eli, el niño víctima de sus compañeros de clase y la niña vampiro, y de cómo cada uno encuentra en el otro una forma distinta de sobrevivir. Además, habla sobre Hakan, el fiel siervo de Eli, asesino despiadado sometido a una de las más bajas y ruines de las pasiones: la pederastia. Y también de Lacke, Jocke, Gösta y Virginia, amigos del barrio, alcóholicos y perdedores confesos. Y de Tommy, que ve como un polícia ultracatólico e incompetente a partes iguales intenta ocupar el lugar de su difunto padre.

Pero, sobre todo, Déjame Entrar es una historia sobre la violencia. Una violencia liberadora y redentora a la vez, que, de una forma u otra, domina las vidas y los actos de todos los personajes., y que es, además, la base sobre la que Oskar y Eli construyen su relación, una de las más bellas y extrañas historias de amor que se han escrito ultimamente. Porque es aquí donde reside el principal encanto de esta historia, en su capacidad para transformar el más cruel de los asesinatos en toda una declaración de amor, recordándonos así que la capacidad de amar y la de destruir han formado parte del ser humano desde el principio de los tiempos, aquella época en la que quizás nació el primer vampiro.

Por último, decirte que si quieres disfrutar de las dos versiones de la obra (la literaria y la cinematográfica), la compañía comercial del triangulito verde ha sacado una edición especial que incluye el DVD y el libro. No sé, a lo mejor es una buena idea para ir empezando a escribirle la carta a los Reyes Magos.

28 de octubre de 2009

Un regalo

Ahora que tanto se habla del libro electrónico, del e-book, o como se le quiera llamar,
que consumimos a más velocidad de la que somos capaces de asimilar,
que tenemos el Emule funcionando las 24 horas, acumulando música que jamás oiremos, películas que jamás veremos.

Ahora que las editoriales nos asaltan con cinco best-sellers por semana,
los estrenos de cine se amontonan en las carteleras,
y los discos en las estanterías del Carrefour.

Ahora que es tan dificil que una obra perdure.

Ahora, precisamente, llega Javier Cercas y escribe esto.

Parece largo, pero creeme: merece mucho la pena.

23 de octubre de 2009

No entiendo nada

¿Por qué, las personas contrarias a la reforma de la Ley del Aborto utilizan el derecho a la vida como argumento? ¿Acaso en algún sitio se prohibe tener hijos a quien quiera o pueda tenerlos? ¿Por qué entonces se habla de asesinato, y parece que nos encontramos ante el fin de la raza humana?

¿Por qué estas personas se parecen tanto a las que hace unos años salían a la calle en contra de la Ley que regulaba los matrimonios homosexuales, y contra los nuevos modelos de familia en general? ¿Por qué, en ese caso, se hablaba de la ruptura del núcleo familiar, la pérdida de valores... y, en resumidas cuentas, del fin de la raza humana tal y como la conocemos hasta ahora?

¿Por qué, ya que parece que son los mismos, no cambian el derecho a la vida por el derecho a la libertad de elección, eso que tantos años nos costó conseguir? ¿Por qué no dejan, directamente, que cada uno haga con su vida lo que le de la gana?

¿Por qué, además, los defensores del derecho a la vida, y a la dignidad por encima de todas las cosas, no aparecían en las manifestaciones contra la guerra de Irak? ¿Allí no se ponían vidas en juego? ¿O es que esas vidas eran como de mentirijillas? ¿Por qué entonces sí que les parecía bien que se obligara a la gente a arriesgar su vida? ¿Por la patria?

Por favor, que alguien me explique algo, porque yo estoy hecho un verdadero lío.

17 de octubre de 2009

Entre todas las mujeres

Te levantas a las seis de la mañana, preparas el desayuno, y dejas medio listo el almuerzo. Tu marido se fue a las cinco, así que esto es todo para ti.
A las siete menos cuarto, tarde como siempre, los niños aparecen en la cocina, el mayor sin peinar, desayunan en dos minutos, y se van a terminar de arreglar las mochilas mientras tu le echas un ultimo vistazo a la comida, apagas el fuego, y los tres salís pitando hacia el coche.
Media hora de atasco, llegais al colegio, un beso a cada uno, portaos bien, comeros el bocadillo, y corriendo al trabajo. Llevas dos horas levantada y te da la sensación de que todavía no has parado de correr.

Las dos y media de la tarde. Se termina tu jornada de trabajo, y vuelves a salir pitando al colegio a por los niños, que como llegues tarde la pequeña se pone a llorar. Los recoges y te tragas otra media hora de atasco de vuelta a casa, mientras te cuentan como les ha ido su día, y te recuerdan cada cinco minutos que tienen hambre. Llegais finalmente a casa, las tres y media. Calientas el almuerzo en el microondas y comeis los tres. A las cuatro llega tu marido, muerto de cansancio, el pobre, desde las seis de la mañana trabajando, asi que te quedas con él, por hacerle compañía y que no coma solo. Y porque es uno de los ratitos que teneis para estar juntos. Friegas los platos y, a las cinco en punto, tienes otra vez a los niños esperando en la puerta. Actividades extraescolares les llaman. Que ganas de que se hagan mayores ya. Dejas al mayor en natación y a la pequeña en ballet, que ha empezado este año y no se puede perder una clase. Si un día no puede ir, se pone a llorar. Si la mañana no ha sido muy dura, tu marido se ofrece a recogerlos, una hora después, así que tú puedes volver a casa a descansar un rato, o a terminar de recoger la cocina y limpiar un poco las habitaciones, que la verdad, no sabes como pueden coger tantísimo polvo.

Sea como sea, a las seis y media están otra vez en casa. Les das la merienda, si no se la han comido por el camino, y os poneis a hacer los deberes. Si es que las cosa que les enseñan ahora no hay quien las entienda por Dios. Menos mal que tu marido es bueno con las manualidades, y al menos puede ayudarles en plástica y tecnología. Pero el resto es cosa tuya, porque él, pobre, no pudo estudiar y se tuvo que poner a trabajar desde muy joven, asi que la mitad de las cosas como que no. Acabais a las ocho y media, y empezais con las duchas y la cena. Que si mi hermano me ha empujado, que si yo me ducho primero, que si esto no me gusta... No puedes más. Intentas poner orden y cenar tranquilos, por favor, por una vez en vuestra vida hacedme ese favor. A las nueve y media tu marido ya esta en la cama, que mañana tiene otra vez turno de mañana, por lo que de nuevo te toca a ti recoger la cocina y acostar a los niños. Les das un beso de buenas noches, cuatro esquinitas tiene mi cama, y a dormir.

Por fin, tienes un momento de tranquilidad en todo el día, asi que aprovechas y te tumbas un rato en el sofa a ver la tele, así te entra el sueño antes.

Haciendo zapping te encuentras con un programa del corazón. Belén Esteban se autoproclama princesa del pueblo, mejor madre del mundo, y modelo a seguir para todas las mujeres, así en general.

Te gustaría responderle, aquí te quisiera ver yo, piensas. Pero el sueño te vence, y terminas quedándote dormida, como siempre, con el mando a distancia en la mano.